
La fiesta del mundial se vive en la escuela de periodismo Jaime Bausate y Meza, en un solo lugar: la cafetería. Ahí, al ritmo del “waka waka”- canción oficial del torneo planetario- la pasión de decenas de bausatinos, amantes del fútbol, se desborda como si estuvieran en las tribunas del Mundial Sudáfrica 2010. Las olas improvisadas, los gritos de gol y los insultos, a cada instante, invaden las paredes de ese pequeño recinto. Por tanto, no tiene nada que envidiarle, a las suites oficiales del país de Mandela, pues tanto allí como en este espacio se siente y respira fútbol. Con la única diferencia, que sus usuarios bausatinos saben más del “deporte rey”, que los hinchas del Soccer City. A pesar de tener un perímetro pequeño, se puede dar aires de grandeza porque nunca esta vacía, cuando se juega un encuentro entre las 32 selecciones, que participan. Es mas, otro espectáculo que se sale relucir son las apuestas, que corren entre los estudiantes de esta casa de estudio por uno u otro equipo. Y sobre todo, no faltan los debates acalorados respecto al fútbol. Allí, por el momento, todo es pasión por este deporte. Hasta el punto, que se ha asociado inconscientemente a la cafetería con el fútbol. De otro lado, los bausatinos, como buenos, amantes de este deporte, han convertido este torneo Mundial en la excusa perfecta para no lidiar con algunos cursos aburridos. De ahí, la falta de alumnos en las clases de varios profesores. En el lugar, se puede observar a estudiantes de todos los siglos (desde el primero hasta el décimo). Todos ellos, se confabulan entres sí y viven el mundial, con todo, como si de eso dependiera su existencia. “La pasión por el fútbol si es una enfermedad”.

